Los Locos


Los locos corren
por el pasto sin gritos
por la pradera venenosa
y por la piel, entre la luna.

Y los locos giran
sin temor al mareo.
De la casa al árbol,
de la ayuda al horror.

Cuando uno de los locos hable,
los cuerdos, retozando en la penumbra,
oirán el ruido
y verán las verdades.

Los locos que parecen aprisionados
por la muerte selecta del escándalo
tienen pechos rugosos
y bordeados de lumbre.
Y los locos lo saben.

Desde su atónito lenguaje,
por intersticios de meninges espectaculares,
los locos se precipitan
a paralizar el mundo de la muerte.
Aunque más no sea,
para sentarse a llorar.

No hay soles en sus días
y en sus noches
sobreviven los colores de un ojo que no los ha deseado.

Por eso,
y porque la ventosa de fuego
rebalsa de temor
ante la fantasía de los sanos;
el obturador de los locos está presto
como una lanza.
Y al perforarnos de una vez
con una certera puntada entre la vida y el cielo?
LUIS ALBERTO SPINETTA

Cruz Andina (Chakana)

Hace un tiempo atrás, tuve la oportunidad de estar en Perú con unos amigos. Eterno y apasionado admirador de la cultura aborigen tuve la oportunidad de conocer de cerca a una de las civilizaciones más importantes de América: los Incas. Recorriendo museos, ruinas y hablando con la gente me pude empapar un poco de su cultura.
            En las ruinas de Pisaq, ubicadas en el valle sagrado de los Incas a unos cuantos kilómetros de la ciudad de Cusco, tuve la oportunidad de conocer a Félix, uno de los pocos guías atinados que nos tocó durante el viaje. Se hacia llamar “Chakaruna” que en quechua significa “Hombre Puente”, por ser su función de guía vinculo entre el mundo y sus ancestros. El nos habló sobre uno de los símbolos más importantes de los Incas: La Cruz Andina.
          La Cruz Andina es un símbolo que representa gran parte de la Cosmovisión Andina. La cruz surge de la proyección de la sombra de una piedra fundamental, la cual utilizaban los antiguos peruanos para ubicar las distintas estaciones del año. En el equinoccio de primavera, la piedra y la sombra forman la famosa cruz, justamente en la época del año en la que se renuevan las esperanzas y se da comienzo al trabajo de la tierra.
Dicha piedra, es como si fuera vista de perfil, una pirámide escalonada que consta de tres niveles o escalones. Félix nos dijo que el número tres tenía mucha importancia en la cosmovisión Inca. Representaba a los tres animales sagrados y las tres virtudes fundamentales con las que estaban relacionados: la Serpiente (Sabiduría), el Puma (Valor) y el Cóndor (Nobleza). También englobaba a las tres reglas básicas, éticas y morales de convivencia: no mentir, no robar y no ser ocioso. Además eran tres los mundos en los que creían: uno de ellos era el mundo de los muertos donde moraban los hombres luego de una breve vida terrena, el otro mundo era el de los vivos y el tercero el mundo del Más Allá donde se encontraban sus dioses.

El guía con mucho fervor nos explicó y yo realmente quedé admirado. Lo que para ese entonces era una simple y común piedra que estaba desgastada por el tiempo y el olvido, pasó a ser algo importante para mí. Porque parte de mi filosofía estaba incrustada en esa piedra. Una sensación escalofriante recorrió toda mi espina y por poco unas lágrimas se me escapan de mis asombrados ojos. 

La piedra de los 12 ángulos (Cuzco-Perú) Año 1998
    
            A los pocos días de sucedido esto, salí a caminar por las maravillosas calles de Cuzco, con el afán de conseguir tan preciado símbolo. Busqué y busqué, pero no la pude encontrar por ningún lado. Decepcionado, me encaminé al hospedaje donde estaba alojado. Una leve llovizna como es costumbre en aquellos lares, humedecía mi cara y me consolaba. Cuando de repente, detrás de una antigua casa, surgió de las sombras un ser extraño, su rostro algo sombrío y lúgubre, me hizo dar escalofríos.
            Me miró a los ojos con mucha bondad y humildad. Me tomó de la mano y me llevó bajo un tejado enmohecido que sobresalía cerca de la esquina. En ese mismo instante comprendí quien era y que proposiciones siniestras tenía: ¡Era un vendedor ambulante de esos tantos que te acosan en la calle y utilizan las más escalofriantes técnicas para lograr su propósito!
          - Yo sé amigo lo que anda buscando... - comenzó hablar el vendedor - ... Pero como siempre, busca donde no hay que buscar. Yo sé lo que son las quimeras, entiendo lo que me dice el viento cuando silba cerca de mis oídos, lo que vale derramar una lágrima sobre el pecho yerto de una ilusión, escucho el silencioso canto de una flor cuando abre sus pétalos al sol, ... 
Presa del miedo quise escapar pero me encontraba como en un estado de éxtasis en el que no entendía nada, todo giraba a mí alrededor, las calles ya no sé si eran de Cuzco, Mendoza u otra ciudad. Mi cabeza era un verdadero torbellino de imágenes, locas ideas surcaban mi imaginación. Mi interlocutor seguía hablando, pero como si se dirigiera ahora a otras personas.
- ¡Oh...! ancestrales dioses pisoteados por la prepotencia de la cultura de la ambición, los invoco ante mí para mostrar el espíritu virgen de la naturaleza humana.
        El cielo se cubrió de tinieblas y ante mí empezaron a desfilar un montón de espectros que danzaban al ritmo de una alegre melodía pero que en el fondo trasmitía un dolor muy profundo. Estos estaban vestidos con bellos ropajes y tejidos. Pude distinguir entre ellos agricultores, alfareros, guerreros, sacerdotes, las vírgenes del Sol y hasta el propio Inca y su Coya con aire majestuoso, los cuales dirigían esta tan fantástica manifestación. De entre la multitud, se acercó hasta donde yo estaba un hombre que tenía el pecho y la cabeza ornamentada con admirables piezas de oro que resplandecía de una forma indescriptible, además arropado con los más finos tejidos que halla visto.
El vendedor me dijo por lo bajo, que ese señor era el mismo Manco Cápac, hijo del Sol y primer Inca. Una vez frente a mi me penetró con su mirada fuerte, se arrimó y suavemente me susurró al oído de que el hombre a veces se limita a ser hombre y no a ser humano, olvidándose de los valores y sus virtudes, cayendo fácilmente en el egoísmo de erigirse en su orgullo y en su propia bienaventuranza. Luego siguió, incitándome a la difícil búsqueda de los valores fundamentales de la vida y dijo me que nuestras almas tienen un par de alas y pocos logran descubrirlas y darles uso. Muchas más palabras llenó mi espíritu aquel personaje, pero la música se iba acelerando cada vez más al igual que el paso de los fantasmagóricos bailarines y el sonido se volvía ensordecedor.
 De repente todo se empezó a desfigurar, el Inca se desvaneció, de la multitud empezaron a oírse dolorosos lamentos y los personajes que antes desfilaban y danzaban ante mi, empezaron a lanzar  vómitos de sangre que cubrieron el empedrado de un tono sanguinolento, de sus cuerpos ensangrentados salieron enormes gusanos que empezaron a escurrir en un verdadero cauce rojo que se había formado. Poco a poco esta imagen se fue esfumando hasta que todo se volvió polvo, el cual fue barrido por una brisa fresca cargada de olor a rocío.  
 El hombre se acercó, me puso la mano en el hombro y me dijo:
           - Nunca olvide lo que ha visto. Yo, con muchos otros vivimos una batalla que a esta altura es inganable y nuestro peor enemigo es el olvido. Trate desde lo más profundo de su corazón seguir luchando junto con los muchos más que hay en el mundo contra esta carrera de deshumanización que recibe nombres como progreso. Le concedo humildemente este obsequio que sé que lo va apreciar mucho, porque en él se encuentran todos sus valores, el idealismo, su vida.
         Diciendo esto me entregó la Cruz Andina, tallada en piedra. Balbuceé unas palabras inentendibles y él me hizo entender con la mirada que no tenía nada para decir.
         Bajé mi mirada al suelo y busqué algo de dinero en mi bolsillo para pagarle lo que le debía. Alcé mi mirada, pero éste ya no estaba más. Un remolino de viento caliente pasó a mi lado dejando para siempre un dulce aroma de otoño en mi vida.
         Encendí un cigarrillo y mientras mis pulmones se llenaban de humo pude deslumbrar un poco las oscuridades de mi alma. Lentamente exhalé en pequeñas bocanadas y emprendí la marcha sin rumbo, de esas que se emprenden cotidianamente cuando uno esta absorto en sus pensamientos, quizás planeando una travesía a lo largo de los mares desconocidos que uno guarda en su interior, no sé, no me acuerdo sinceramente. Mi rostro esbozó una simple, pero satisfactoria sonrisa. En fin, creo que mi suerte ya estaba echada, mi alma acababa de encontrar un par de alas. ¿Quién podrá privarme el derecho de levantar vuelo cada vez que llegué el alba?





Regiones Vitivinícolas de Argentina


Navegando por el You Tube, encontré este videito muy interesante que muestra las diferentes regiones vitivinícolas del país. Desde la bella Salta en el Noroeste hasta la deslumbrante Patagonia en el sur. Que lo disfruten.

Vinos de Garage


Pequeñas parcelas de terreno y una cuidada selección del fruto son los primeros pasos para conseguir los "vinos boutique", un mercado en que los productores latinoamericanos están pisando fuerte en los últimos años. Aunque no sea una idea original del Nuevo Mundo, sino francesa, ya que surgió hace dos décadas con el "vin de garage", Chile, Uruguay, Argentina y un buen número de países suramericanos se han apuntado al consumo de lujo exportando sus mejores caldos a los restaurantes, vinotecas y hoteles más exclusivos de todas las ciudades del mundo.
Paciencia, dedicación y pasión son las cualidades imprescindibles para crear estos vinos, que se definen por su excelente calidad y originalidad. El proceso de gestación de tan personales producciones parte de pequeños viñedos, de los que no se espera un rendimiento alto, sino todo lo contrario, y hallar las uvas más adecuadas para el estilo de vino que se quiere conseguir, siempre caldos únicos y con personalidad propia, que se distingan de los demás y resulten difíciles de conseguir para acentuar su excepcionalidad.
La elaboración sigue un proceso tradicional y, en muchos casos, artesanal. De hecho, el concepto original francés “vin de garage” procede de la práctica de fermentar y criar los vinos en lugares distintos a una bodega prevista para este fin, bien sea un garaje, el salón de una residencia de verano o una estancia cualquiera, siempre que tenga unas condiciones de temperatura y humedad adecuadas para ello. De este modo nació el tinto francés más reconocido por su calidad superior y su actividad pionera, el Château Valandraud, en Saint Emilion.
A la hora de dejarlos envejecer, las barricas que contienen estos vinos deben ser nuevas y de usos muy reducidos, así como cuidadas en cada momento con el mayor mimo y atención, algo que se hace posible gracias a una producción limitada que no suelen superar los 100.000 litros. Tras todo este proceso, largo y delicado, a la bodega boutique se le reconoce un esfuerzo muy personal de su creador, quien pone gran celo y dedicación para conseguir como resultado una verdadera obra de arte.
En definitiva, estos vinos de extraordinaria calidad y producidos a muy pequeña escala, están cosechando grandes éxitos en el exterior. Sólo en Chile, el “boom” de estos caldos boutique ha propiciado que hoy en día existan más de 200 marcas en el mercado, mientras que boutiques argentinas como Altos Las Hormigas, Renacer Bodega y Viñedos o Altocedro exportan entre el 50% y el 90% de su producción al exterior distribuyéndola en mercados tan dispares como Estados Unidos, Bélgica, Brasil o Sudáfrica, entre otros.
En España, aunque no obedecen al mismo nombre, han surgido en los últimos años algunos nombres destacados que siguen el concepto de calidad y exclusividad de la boutique. Entre ellos, destacan los riojanos Contador y Cueva del Contador de Benjamín Romeo, Venus, de la D.O. Montsant, Do Ferreiro, procedente de las Rías Baixas, o el reconocidísimo Pingus de Peter Sisseck.
Cuando las bodegas boutique adquieren gran éxito comercial, algo que se está produciendo a lo largo y ancho de toda América del Sur en estos años, suelen evolucionar hasta convertirse en establecimientos más grandes, con mayor dotación tecnológica y mejores equipamientos, aunque sin perder el toque de calidad y distinción obtenida en sus orígenes.

Fuente: Diario del Vino

El alma del vino












Cantó una noche el alma del vino en las botellas:
«¡Hombre, elevo hacia ti, caro desesperado,
Desde mi vítrea cárcel y mis lacres bermejos,
Un cántico fraterno y colmado de luz!»

Sé cómo es necesario, en la ardiente colina,
Penar y sudar bajo un sol abrasador,
Para engendrar mi vida y para darme el alma;
Mas no seré contigo ingrato o criminal.

Disfruto de un placer inmenso cuando caigo
En la boca del hombre al que agota el trabajo,
y su cálido pecho es dulce sepultura
Que me complace más que mis frescas bodegas.

¿Escuchas resonar los cantos del domingo
y gorjear la esperanza de mi jadeante seno?
De codos en la mesa y con desnudos brazos
Cantarás mis loores y feliz te hallarás;

Encenderé los ojos de tu mujer dichosa;
Devolveré a tu hijo su fuerza y sus colores,
Siendo para ese frágil atleta de la vida,
El aceite que pule sus brazos de luchador.

Y he de caer en ti, vegetal ambrosía,
Raro grano que arroja el sembrador eterno,
Porque de nuestro amor nazca la poesía
Que hacia Dios se alzará como una rara flor!»

Charles Baudelaire

Publicidad en el vino


Algunos ejemplos de publicidad en el mundo del vino.
Aquí una megaproducción de la firma española Freixenet que se dió el lujo de realizar este comercial bajo la dirección de Martin Scorcese. Para los amantes de las burbujas y del buen cine que disfruten de este comecial.



Y en contrapartida, vean esta parodia española que está muy divertida.

Making Wines in México


Hace tiempo atrás. Tuve la oportunidad de trabajar como enólogo en un maravilloso país como México. Un país emergente en la vitivinicultura mundial y que realmente esta creciendo mucho en calidad de sus vinos.
En aquella ocasión me tocó trabajar para el ex grupo Allied Domecq. Junto a enólogos de la talla de Jose Luis Durand (Chile), Víctor Vargas (Chile) y Daniel Lonnberg (Chile).



En la vendimia 2004, nos tocó el gran reto de redistribuir la logística de producción y distribuir el proceso en tres ciudades de México: Ensenada (Baja California), Caborca (Sonora) y Zacatecas (Zacatecas). Por un problema accionario, Domecq se vió imposibilitado de elaborar vinos en su bodega del Valle de Guadalupe y se optó por utilizar las plantas del grupo en los otros estados para la elaboración de vinos. Por lo que quedaron 3 puntos productivos:
  • Ensenada, punto principal ya que todos los viñedos están en esta zona. Y de donde se enviaba la uva refrigerada hasta el siguiente punto.
  • Caborca, punto de recepción y molienda, al contar esta planta con una cámara de frío, se recibía la uva de Ensenada y se despalillaba en cuarto frío y se despachaba el mosto a granel en camiones termicamente aislados a Zacatecas.
  • Zacatecas, punto de fermentación, se recibian los mostos y se fermentaban en la reacondicionada bodega de la planta de Zacatecas.
Todo esto tuvo un diseño, una planeación y una logística muy bien llevada en la que se logró (pese a las distancias) una muy buena vendimia.
En este video se puede ver parte de dicho proceso, como así tambien eventos, gente, paisajes, el ocio y demás vivencias de aquella época.

Aquí va la parte I



Aquí va la parte II

¿Quién es al que llaman el “octavo” loco detrás de los vinos?  ¿Quién hubiera imaginado que a mediados de los 90s una profesora de Literatur...